domingo, 11 de enero de 2015

Recuperarse de un daño cerebral

Cuando una persona sufre daño cerebral y es dado de alta se produce un gran problema humano debido a que el 65% de las personas se vuelven dependientes y su entorno familiar no está preparado para afrontar ni los cuidados diarios, ni la rehabilitación sanitaria.
Joaquín Ibañez, paciente neurológico en Casaverde Mutxamel, explica que "esta enfermedad me ha quitado libertad e independencia". Cuando llegó al hospital, estaba muy confundido y no entendía por qué le había pasado eso, "hasta que llegué a Casaverde, me dieron información y ya empecé a mi rehabilitación". Asimismo, la convivencia con el resto de residentes que está pasando la misa situación, ayuda a afrontar la enfermedad.
El Hospital Casaverde cuenta con un equipo médico y profesional multidisciplinar a la cabeza del sector. A cada paciente, de manera personalizada, le dan las pautas a seguir para su pronta recuperación, y "la persona con daño cerebral tiene que poner todo su esfuerzo y constancia para poder mejorar. Lo más importante es trabajar por tu recuperación". Ibañez recuerda las "actividades en el gimnasio con los fisioterapeutas, la terapia ocupacional, neuropsicología y logopedia. Algunas actividades han sido individuales y, otras, en grupo, como informática, habilidades sociales o taller de actuación".
Recuperarse de un daño cerebral.
Tanto el trato personalizado, la motivación y el compromiso del equipo humano, en el Hospital Casaverde, como las avanzadas dotaciones tecnológicas para la rehabilitación física y neurológica, con una piscina terapéutica cubierta, están pensados única y exclusivamente para que los residentes, con esfuerzo de todos, se sientan "más independientes" y disfruten de una pronta recuperación. Así lo confirman palabras de J.I., "en dos meses he conseguido andar, son grandes profesionales". Su experiencia en el Hospital corrobora la implicación de los profesionales médicos porque "me he sentido arropado por la gente, enseguida me acogieron, me explicaron qué me había pasado, por qué y cómo podía mejorar".
Tras superar las secuelas que a Ibañez le han provocado el daño cerebral, recomienda a las personas que sufran la misma lesión el "ponerse rápidamente y cuanto antes en un centro así para trabajar desde el principio".

Discapacidad: Juegos adaptados a personas con limitaciones

En total, seis proyectos desarrollados en la asignatura de Ocupación y Desarrollo Tecnológico de la carrera de Terapia Ocupacional fueron presentados a la comunidad universitaria con dos objetivos: uno, sensibilizar a la población sobre las limitaciones sensoriales, y dos, ofrecer una alternativa terapéutica para generar bienestar.


Los instrumentos modificados fueron hechos para diferentes edades, pero también dentro de una política muy clara de accesibilidad y con adaptaciones para personas con alguna deficiencia, con el fin de potencializar sus habilidades.

Es así como estudiantes, administrativos y docentes del claustro universitario conocieron el parqués electrónico que favorece a las personas con limitaciones auditivas, visuales y algunas motoras. De igual forma, los visitantes experimentaron un software que estimula la atención y la memoria. Varios de ellos pudieron pintar en textura, con una máquina adaptada para personas con limitaciones visuales y a nivel sensorial motor.

En diálogo con la Agencia de Noticias de la U.N., la profesora Francy Aroca señaló, que con este tipo de proyectos, “los terapeutas ocupacionales debemos vincularnos a los progresos tecnológicos que tiene la sociedad y aprovechar esas herramientas para la intervención de personas con algún tipo de discapacidad o que requieren ser estimulados en una habilidad específica”.

La idea, según la docente, es que los terapeutas ocupacionales en formación conozcan esas tecnologías y las conviertan en medios y en herramientas terapéuticas.

Por otro lado, Jaime Moreno, estudiante de la carrera y coordinador de la exposición, destaca que estas actividades estimulan la sensibilización.  “Todo lo que se diseña no debe ser destinado a una sola población, por lo que intentamos hacer diseños universales”.

Durante el recorrido por la exposición, la población universitaria pudo explorar un tablero multifuncional para trabajar el dibujo, la imaginación, la creatividad y un toque cognitivo con lo lógico y matemático.

También pudo jugar Jenga, el cual estaba modificado para trabajar los niveles motor grueso, fino, cognitivo y de aprendizaje del individuo, y una pirinola sensorial, para acercar esta actividad con los sentidos y el sistema vestibular.

De esta forma, estudiantes de Terapia Ocupacional de la U.N. modificaron diferentes instrumentos con el uso de nuevas tecnologías para generar bienestar no solo a personas que están en situación de discapacidad, sino a cualquier otra que se quiere sensibilizar en torno a este tema.

Las adaptaciones de estos instrumentos se realizaron en asocio con diseñadores industriales, e ingenieros y así perfeccionaron sus proyectos. La meta, según la docente Aroca, es llegar masivamente con estos proyectos a las poblaciones para las que fueron creadas.

martes, 6 de enero de 2015

Relación de los Terapeutas Ocupacionales con las personas con Síndrome de Down

     El síndrome de Down es una enfermedad genética causada por la presencia de la totalidad o parte de un cromosoma extra que fue descrita clínicamente a principios del siglo XIX. Su presencia en un feto puede identificarse a través de la amniocentesis durante el embarazo o al nacer el bebé.
     Por lo general, al ser concebidos los niños heredan cierta información genética de los padres en forma de 46 cromosomas, de los que 23 son de la madre y 23 del padre. En la mayoría de los casos de los niños con el síndrome, obtienen un cromosoma extra, (número 21), dándose unas características físicas y de desarrollo asociadas.
     No se sabe a ciencia cierta el por qué ni tampoco cómo prevenir esta disfunción cromosómica, aunque los científicos han constatado que las mujeres pasados los 35 años tienen un mayor riesgo de concebir un niño con el síndrome: a los 30 años, las posibilidades son de 1 cada 900 nacimientos, a los 35 años 1 de cada 350 y a los 40 años 1 de cada 100.
     Los terapeutas ocupacionales se especializan en la evaluación y tratamiento de niños / adolescentes que demuestran un retraso o déficit en su desempeño diario, cuidado personal, juego y tareas relacionadas con la escuela. Es decir, incrementar sus habilidades personales, grafomotoras, de motricidad fina y vasomotoras, así como mejorar la habilidad de usar información para comprender e interactuar efectivamente con personas y objetos.
     Su actuación pues en los casos de síndrome de Down puede ser tan variada y amplia como orientar, organizar y planificar los pasos para vestirse adecuadamente, alimentación, uso apropiado de los utensilios para comer y beber; arreglo personal, higiene cotidiana, limpieza en sentido general y otras actividades de cuidado personal.
     La terapia ocupacional puede usarse para tratar fuerza muscular débil, para mejorar habilidades motoras y para hacer al niño más independiente. A una edad temprana, un terapeuta

ocupacional podría enfocarse en las habilidades de juego y sociales también. Sigue leyendo para aprender más acerca de como tratar el Síndrome de Down con terapia ocupacional.
     También es crucial para evaluar las actividades educativas y de productividad adecuadas al síndrome: acciones relacionadas con las tareas propias de una aula, académicas y actividades pre-vocacionales, incluyendo el uso de útiles escolares, escritura manual y ordenador. Responsabilidades en el hogar, actividades de juego y desarrollo de actividades motoras, cognitivas y sociales.

domingo, 4 de enero de 2015

Relación de el Terapeuta Ocupacional con el autismo

     El autismo es una disfunción del desarrollo que afecta a las funciones cerebrales, en especial aquellas áreas del cerebro que controlan las habilidades sociales y comunicativas. Los niños son más propensos que las niñas a desarrollar el trastorno y la mayoría de ellos son diagnosticados antes de los tres años.
     Los niños y adultos con autismo desarrollan, por lo general, dificultades en su comunicación verbal y no verbal, con el mundo exterior e incluso pueden presentar reacciones inusuales con
las personas de su entorno. Estas personas pueden mostrar un comportamiento agresivo autolesionándose o causando daño a los demás. El trastorno puede afectar también los sentidos de vista, oído, tacto, olfato y gusto.
     El terapeuta ocupacional evalúa al niño determinando si cumple con sus tareas adecuadamente en relación a su edad, como vestirse y diferentes habilidades más e interviene ayudando al niño a que facilite una respuesta adecuada en cuanto la información que recibe a través de sus sentidos, mediante actividades de desarrollo, integración sensorial y proponiéndole juegos educativos y de comunicación.
     Las familias con un niño autista suelen padecer altos niveles de estrés por los cambios constantes de comportamiento, agravado todo ello por el enorme gasto que implica luchar contra el trastorno. Sería pues beneficioso tanto emocional como de todo tipo integrarse en un grupo de personas con los mismos problemas.
     Colaborar con el terapeuta ocupacional y otros profesionales de la medicina y educacionales con el objetivo de estimular los logros del niño, tanto en el terreno de habilidades sociales como en sus tareas cotidianas.

viernes, 2 de enero de 2015

¿Cuándo hay que llevar a un niño a Terapia Ocupacional?

     La Terapia Ocupacional es ideal para aquellos niños que tienen dificultades para llevar a cabo ciertas tareas cotidianas, como escribir, comer o vestirse. Los terapeutas ocupacionales poseen muchas técnicas para ayudar a los niños que tienen una discapacidad física o enfrentan otros desafíos.



     Cuando un niño no se contacta visualmente, no es capaz de jugar, no tiene un juego individual. También por ejemplo a los niños que tienen la típica “pataleta” o llantos desgarradores, pero sin ninguna causa. O los que se caen fácilmente, que tienen alteración en el nivel de alertas (que uno le esté hablando y hagan como que no estás). 


     Los que tienen alteraciones en la motricidad fina, que no pueden coordinar las manitos. Son los clásicos pequeños que se acuestan en su escritorio para escribir, en vez de sentarse correctamente. Los con hiperactividad, los que no han logrado sus hitos motores. Los que no les gusta que les toquen el pelo, que no tienen fuerza en sus brazos, que no les gusta subirse al columpio. Todos ellos pueden venir a Terapia Ocupacional.